Comité de control y prevención de infecciones asociadas a la atención sanitaria

CONOZCAMOS AL AEDES AEGYPTI

 

Al Aedes se le conoce por transmitir Dengue, Chikungunya y Zika.

Actúa picando a una persona enferma, se infecta y disemina la enfermedad al picar nuevamente a una persona sana.

Se trata de un mosquito urbano, que vive en nuestros domicilios. Su radio de vuelo en general no excede los 100 metros, en la vivienda tiene todo lo que necesita: personas a quien picar y recipientes con agua preferentemente limpia, donde poner sus huevos. La hembra Aedes aegypti copula una sola vez y pone sus huevos (unos 400) cada 3 ó 4 días en el borde del agua de distintos recipientes (bebederos, frascos, botellas, latas, baldes, fuentes, floreros, envases plásticos, platos de macetas, botellas, tanques, neumáticos)

Para reproducirse, necesita apoyarse en la pared del recipiente, el agua debe estar contenida y quieta. Por eso, es importante la eliminación adecuada de recipientes no útiles en la casa y sus alrededores, así como el cuidado de los recipientes donde se  almacena agua (proteger cerrando de forma hermética o tratando con productos químicos o biológicos)

Los huevos del Aedes aegypti pueden resistir condiciones de sequía por más de un año y mantenerse viables, por lo que es importante cepillar de manera correcta las paredes de los recipientes luego de volcar el agua. El mosquito no se reproduce en charcos, lagos, arroyos, o cunetas. Tampoco en piscinas correctamente tratadas con cloro o sal, ni en fuentes donde circule el agua en forma permanente.

Estos mosquitos son algo más pequeños y oscuros que los comunes. Se destacan sus patas anilladas blancas y negras y las escamas plateadas con forma de lira en su dorso.

Pica preferentemente en las primeras horas de la mañana y en las últimas de la tarde, luego busca un lugar tranquilo, detrás de un ropero, de las cortinas, de una puerta o de un cuadro, allí reposa. Para que el frío lo afecte la temperatura debe descender por debajo de los 10°C varios días seguidos, pero recordemos que se refugian dentro de las casas.

Debemos interponer barreras que lo mantengan fuera de la casa, como mosquiteros en puertas y ventanas, o los tules sobre las camas y cunas. También ayuda el uso de ventilador o aire acondicionado, ya que es un mosquito al que  le molestan las corrientes de aire.

FUENTE: Ministerio de Salud

 

USO DE REPELENTES

Leer atentamente las instrucciones del rótulo antes de usar el el repelente. Si lo utiliza por primera vez, aplicar una pequeña cantidad en el antebrazo y observar, si aparece enrojecimiento o ardor no utilizar el producto.

Evitar el contacto en ojos, labios y narinas.

Aplicar repelente únicamente en piel expuesta (no cubierta por vestimenta).

No colocar sobre piel dañada o irritada.

Después de la aplicación lavar las manos con agua y jabón.

En el caso de un repelente en spray, no rociar directamente en la cara, colocar en las manos primero y luego en la cara. Evitar la inhalación del mismo.

Estas mismas recomendaciones son aplicables en mujeres embarazadas.

En niños y niñas la aplicación  la realizará una persona adulta, evitando la zona de contorno de ojos, narinas y boca. No aplicar en bebes menores a 6 meses.

En niños y niñas de entre 6 meses y 1 año de edad se recomienda no aplicarlo más de 1 vez por día.

En niños y niñas de 1 a 12 años se recomienda no aplicar más de 2 veces por día.

En personas mayores de 12 años se recomienda no aplicar más de 3 veces al día.

Se recomienda no usar repelente con más de 30% de DEET.

FUENTE: Ministerio de Salud

 

IMPORTANCIA DEL LAVADO DE MANOS

El lavado de manos con agua y jabón es una de las maneras más efectivas y económicas de prevenir enfermedades. Las manos están en contacto con innumerables cantidad de objetos y personas, y también con gérmenes que pueden ser perjudiciales para la salud. Cuando una persona no se lava las manos con jabón pueden transmitir bacterias, virus y parásitos ya sea por contacto directo (tocando a otra persona) o indirectamente (a través de objetos o superficies).

Por eso, es importante lavarse las manos:

  • Antes y después de manipular alimentos crudos o cocidos.
  • Antes de comer o beber y después de manipular basura o desperdicios.
  • Antes y después de ir al baño, sonarse la nariz, toser o estornudar y luego de cambiarle los pañales al bebé.
  • Luego de haber tocado objetos “sucios”, como dinero, llaves, pasamanos, etc.
  • Cuando se llega a la casa de la calle.
  • Antes y después de atender a alguien que está enfermo.
  • Después de haber estado en contacto con animales.

¿Cómo lavarse bien las manos?

Las manos húmedas se deben cubrir con jabón y frotar toda su superficie, incluidas las palmas, el dorso, las muñecas, entre los dedos y especialmente debajo de las uñas, por lo menos durante 30 segundos. Luego se deben enjuagar bien con agua corriente limpia y secarlas, ya sea con una toalla limpia o de papel descartable.

Para que el lavado sea realmente efectivo, siempre se debe utilizar jabón. El alcohol gel debe usarse en manos sin suciedad visible, cuando no hay posibilidad de usar agua corriente y jabón.

Cuando sea atendido por un profesional de la salud (medico, enfermero, laboratorista, radiólogo, odontologo, etc.) usted tiene derecho a exigir que el mismo se haya lavado las manos previamente.

Fuente CDC Centro para el Prevención y el Control de Enfermedades